He aquí una pequeña selección de su poderío, por lo que aquí dejo 10 discos (sin orden de preferencia) que considero imprescindibles para cualquiera que se considere melómano:
CLOSE THE EDGE Yes: El punto más alto y jamás superado de estos ingleses. Deléitense con la rockerisima Siberian Khatru, la emotiva And You And I o asómbrense con la monumental épica homónima de 18 minutos Close to the Edge!!!!!!!!

THICK AS A BRICK de Jethro Tull: el punto cumbre de Ian Anderson y compañía, una asombrosa, impresionante, magnífica e inigualable canción de más de 42 minutos sin un solo segundo de desperdicio!!!!!!!!!!

SCHEHERAZADE AND OTHER STORIES de Renaissance: la majestuosidad y el más hermoso sinfonismo progresivo llevado a los más altos límites de calidad. Con la bellísima he inolvidable voz de Annie Haslam, Renaissance nos sumerge en un mundo de cuento de hadas logrando la cumbre con Song Of Scheherazade una impresionante épica sinfónica de poco mas de 24 minutos que si no la has escuchado tu vida está incompleta.

RED de King Crimson: Su majestad Robert Fripp y su sequito de virtuosos músicos lograron una obra plena del rock progresivo más duro y denso, plagado de virtuosismo y ejecuciones asombrosas. Rolas como Red, One more red nightmare o Starless son canciones que se tienen que oír una y otra vez si se quiere entender que ha habido de bueno en la música en los últimos 30 años.

INTO THE ELECTRIC CASTLE: A SPACE OPERA de Ayreon: el genial multi-instrumentalista y compositor Arjen A. Lucassen se despachó unos de los mejores discos de toda la década de los noventa. Una monumental ópera rock de tintes metaleros y atmósfera setentera. Un disco básico que hay que tener.

HYBRIS de Anglagard: Año 1992, mientras el mundo entero se seguía tragando la tomadura de pelo del Nevermind de Nirvana y el Achtung Baby de U2, estos suecos decidieron dedicarse a hacer m-ú-s-i-c-a y realizaron un monumental disco plagado de virtuosismo al por mayor, largos y soberbios pasajes instrumentales y por supuesto, sin el más remoto interés en que una cosa destruye neuronas llamada MTV volteara a verlos. ¡¡¡Un disco básico del prog!!!

OCTOPUS de Gentle Giant: Uno de los grupos más infravalorados dentro del mismo infravalorado progresivo hicieron uno de los mejores discos de los setentas. Con un estilo de progresivo totalmente original y alejado de los típicos estándares del genero, Octopus es una obra redonda plagada de una enorme cantidad de detalles, detalles que no son de extrañar ya que entre los cinco miembros del grupo se tocan hasta como 30 instrumentos.

THE SNOW GOOSE de Camel: Un preciosísimo y sinfónico disco totalmente instrumental, basado en un relato del escritor estadounidense Paul Gallico. Una obra redonda que ubico a Camel en los primeros planos del mejor progresivo.

THE MASQUERADE OVERTURE de Pendragon: Un hermosísimo y redondo disco del denominado Neo-Progresivo. Con canciones rebosantes de sinfonismo como As Good As Gold, Paintbox o la soberbia The Shadow todo eso acompañado con sensible voz y guitarra de Nick Barret. Ha conseguirlo!!

IMAGES AND WORDS de Dream Theater: Año 1992, el mundo entero se seguía tragando la tomadura... a pero eso ya lo dije. A diferencia del 99% de las bandas progresivas, Dream Theater ha logrado salir del anonimato reclutando una enorme cantidad de fans por todo el orbe, siempre fuera del mainstream, lo que no es de extrañar dado la calidad exacerbada de virtuosísimo de cada uno de sus discos. Aunque muchos dirán que “Metropolis Pt2 Scenes From a Memory” es mejor disco, este para mi es el punto cumbre de estos newyorkinos, con canciones excelentes que se tienen que oír como Take The Time, Learning To Live, Wait for Sleep o la apabullante Metropolis Pt. 1. Images and Words es todo un clásico ya no digo del progresivo, sino de todo lo que se ha hecho en la historia del rock!!!
Bueno, he dejado muchísimos de lado… pero por lo menos, estos son diez discos que sencillamente: HAY QUE TENER!!!!!!!!!!!
Saludos...
Bien, la Agonía progresiva llega con la recomendación semanal cinéfila.... (a cañón, pero si ni escribí ni maiz la semana pasada)



